lunes, 15 de enero de 2018

TRISTE ÓBITO DE DON JESÚS HERNÁNDEZ, “EL MAESTRO”



El amigo del Puerto de la Cruz; CELESTINO GONZÁLEZ HERREROS remitió entonces (30/01/2012) estas notas que tituló; TRISTE ÓBITO DE DON JESÚS HERNÁNDEZ, “EL MAESTRO”"...Acabo de conocer la triste noticia del fallecimiento de don Jesús Hernández, el Maestro. En verdad, no lo esperaba… Siempre ocurre lo mismo, cuando una persona vale mucho, como lo fuera él en vida, es que no admitimos que se nos vaya para siempre y de hecho, aunque sólo sea a partir de ese luctuoso momento, a través de los recuerdos, solemos perpetuar a esa gente que lo hayan dado todo por sus más íntimos ideales. Uno de ellos fueron sus grandes anhelos por la educación de los demás, corriente heredada de su ejemplar madre, también Maestra, en La Florida, La Orotava.
Por su experiencia y preclara vocación cultural, pasaron cuatro generaciones. Muchos de los antiguos alumnos de ambos sexo, los que hoy le lloramos, estamos rogando a Dios por el eterno descanso de su alma. No podremos, jamás, olvidar sus gestos, su perseverancia y su gran preocupación por que sus alumnos aprovecharan el tiempo de sus clases, con el deseo de hacernos más útiles en la sociedad al enfrentarnos con las posibles adversidades de la vida, las traiciones y cuantos cuántos obstáculos surgieran. Que supiéramos defendernos intelectualmente en aquel futuro que se nos avecinaba. A la vez, era cariñoso, cuando había que demostrarlo. Era como un amigo, al que esas cuatro generaciones que pasaron por sus manos, ante todo le respetábamos.
Aquel hombre sencillo, simple y humilde y a la vez alegre, contagiaba confianza, apego y desbordante simpatía.
Le recuerdo, al retroceder mis pensamientos, verle con un montón de muchachos, jugando al fútbol con aquellas pelotas artesanales hechas con badanas, en la playa de Martiánez, como un chico más. También en cualquier esquina, hablando de política, dando consejos, ayudando a quiénes le necesitara. Vigilando nuestros torpes pasos, cuando nos veía dudosos o desorientados, allí estaba el villero, don Jesús el Maestro; y hoy, repito, en medio de tanto dolor, pareciera que la mente se nos llenara toda ella de tantos recuerdos… Y junto con su esposa Antonia Rodríguez y sus hijos, disfrutando de esa gran familia que tanto amó.
Y el corazón, como si se nos abriera y quisiéramos darnos todo, para que siempre se halle arropado por nuestro cariño, recordándole con admiración.
Nuestro Norte de Tenerife, ha dicho adiós a tan querida persona, sólo un adiós terrenal, pero pensamos sin dilación alguna, en aquel lugar que Dios siempre le tuvo reservado…
También recuerdo, en la Iglesia de San Francisco de Puerto de la Cruz, muy asiduamente y en solemne silencio, verle entregado a sus oraciones dedicadas al SEÑOR, cuando yo iba a rezarle a los míos.
¡Que Dios les proteja a todos!
Hasta que nos veamos nuevamente, querido Maestro, Descanse en Paz...”.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA DUALIDAD DE HERNÁNDEZ ACOSTA



El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (15/01/2018) estas notas, que tituló; “LA DUALIDAD DE HERNÁNDEZ ACOSTA”: “…La desapacible matinal del domingo se llenó de tristeza apenas se conoció la noticia del fallecimiento de Jesús Hernández Acosta (1932-2018), notable profesional de la abogacía y destacado intelectual de la Villa de La Orotava, a la que dedicó no pocos afanes.
Le conocimos en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) del que fue un auténtico sostén durante muchos años en que ejerció como secretario de la entidad. Siempre sensible con el hecho cultural, se preocupó enormemente por la marcha del IEHC y por su proyección, especialmente del Curso de Español para Extranjeros y de la conmemoración de la festividad del 12 de octubre. Gestionó personalmente la presencia de destacados autores y conferenciantes, entre ellos el premio Nobel, Miguel Ángel Asturias.
Antes se había significado como destacado componente de Acción Católica juvenil de su Villa natal, donde también ejerció como secretario de la prestigiosa institución Liceo de Taoro, donde era habitual de las exposiciones, conferencias y actividades que allí se desarrollaban.
Licenciado en Derecho por la Universidad de La Laguna (1956), siempre elegante, con perfiles de 'gentleman', derrochó un humor cáustico a medida que hacía alardes de memoria recordando acontecimientos y sucesos ocurridos en la isla, sobre todo en La Orotava y Puerto de la Cruz en cuyos círculos profesionales se desenvolvía con facilidad y don de gentes. Buen conversador, escuchaba los testimonios de sus contertulios para luego abundar en ellos o precisar algunos hechos. Es autor de un pregón de las laguneras Fiestas del Cristo y de una brillante intervención en unas jornadas del Gabinete Literario de Las Palmas junto a Juan Rodríguez Doreste y Néstor de la Torre. Se preciaba con la amistad de Jerónimo Saavedra Acevedo, actual Diputado del Común.
Esposo y padre ejemplar, lector empedernido, muy bien informado, atento a los derroteros de la actualidad, le encantaba hacer añadidos a los titulares de prensa cuando algún cargo o personaje público manifestaba alguna 'boutade' que contrastaba con su capacidad memorística y las incoherencias de aquéllos. Curiosa dualidad la suya: contaba el anecdotario portuense (haciendo bueno el dicho 'en lenguas del Puerto te veas') en sus conversaciones villeras, con los allegados de la juventud y de toda la vida; en tanto que su asueto portuense, con amigos de toda condición social y en variados ambientes, lo llenaba de vivencias y leyendas urbanas de La Orotava.
Hombre también de profundas convicciones religiosas, hizo gala de respeto y tolerancia. Incursionó en política en 1979, cuando España aún despertaba la democracia que habría de recibir un espaldarazo con las elecciones de abril de aquel año. Hernández Acosta encabezó la candidatura de la Unión de Centro Democrático (UCD) que ganó en votos (4.442, el 35,06 %) a la Agrupación Independientes de La Orotava (AIO) que quedó segunda con 4.025 votos y el 31,77 %). Igualados a ocho concejales, los independientes pactaron con la Unión del Pueblo Canario (UPC) y el PSOE, tercera y cuarta opciones en el cómputo final, para formar gobierno y otorgar la alcaldía a Francisco Sánchez García. Ejerció un tiempo en la oposición pero no concluyó el mandato, el primero del moderno municipalismo español.
Su pasión, la historia. De no haber sido abogado, seguro que hubiéramos estado ante un historiador de postín. Pero los antecedentes familiares pesaron más y la inclinación jurídica fue inevitable.
Los rincones y los foros de la Villa se quedaron desde ayer sin uno de sus activos participantes, como antes ocurriría con Ignacio Torrents. Recordaremos sus rasgos, su personalidad, sus dotes y su sapiencia…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

AL FILO DE MIS SENTIMIENTOS. ¡LA DESPEDIDA!



El amigo de la Villa de La Orotava; FELIPE HERNÁNDEZ RUIZ remitió entonces (14/01/2018) estas notas, que tituló; “AL FILO DE MIS SENTIMIENTOS. ¡LA DESPEDIDA!”: “…Hasta siempre mi poliédrico amigo. Hasta siempre, maestro y discípulo de la vida. Siempre fuiste un personaje propio de las páginas del literario realismo mágico. Si. Siempre te investiste de un componente más de los Monty Python, o de los más cercanos en lo cultural, Les Luthiers.
Jesús Hernández Acosta, forma parte de la vida particular de muchos que le estimábamos, y de la vida social de esta Villa e Ínsula.
La cualidad de ser un conservador y a la par un ácrata, le hacían atractivo en todos los mundos por donde se movía.
Amante de su íntimo entorno. De la lectura. De la amistad. De sus logrados disparates y de sus pasiones, siempre hicieron de él, un punto de encuentro necesario.
Creo que esa dualidad personal, la logró de la constante posibilitada por vestir como letrado su toga en un instante, y en otro, el de vecino de a pie. 
Dice la letra de una isa parrandera a las cuales junto con las folías solías acudir. ¡La despedida les doy, la despedida bailando. Qué bonita despedida. La despedida cantando!
El imaginario de mi mente, tras hacer ésta de sala fílmica, me ha posibilitado encontrar multitud de imágenes compartidas. De ellas, he rescatado, muchos cálidos y emotivos momentos donde tú, en aquellos encuentros siempre eras la razón, y el porqué de los mismos.
Ya te veo ahora rodeado en el bohío de la amistad, haciendo de rapsoda entre los que ya habían partido antes a ese eterno lugar del encuentro, y que siempre formaron parte de tu "equipo". 
Ahí están, Domingo Dguez.(tu cuñado), Ignacio Torrenst, Pepe Herrera, Juan Peña, Edmundo Essedín, Los hermanos Casanova, Ismael Ledesma y tantos otros que ibas acumulando en tu amplia forja de amistades y conocidos.
La esquina del Bar Orotava, ya está vacía de continente y contenido. Ya no serán los domingos mañaneros, o las tardes del diario semanal, un punto de encuentro con las disparatadas frases de Jesús.
El servilletero, ha dejado de ser, el "sagrario" donde tras él, escondías cual pícaro, la copa de vino que evitabas fuera vista por "Maritere", tu siempre fiel compañera, con la que compartiste mil vivencias y toda una "poblada" presencia de hijos.
El culto que le tenías a la lectura, me lo recordaba hace unos instantes otro amigo colega, miembro de tu generación, Luis Aceval, que al igual que Santiago Lechado, afortunadamente, siguen siendo activos de este rincón isleño.
Tu arraigado aprecio por nuestra cultura Canaria y Latino Americana, la supiste llevar a cabo, con clase y buen saber. 
Ha sido el mejor secretario del "Instituto de Estudios Hispánicos", siempre dice Maria Luz Illada. Tu eterna amiga y secretaria.
Me atrevo a decir, que fue esa pasión por la lectura, la que te aportó ese papel de integrante personaje de una novela del realismo mágico. La de un personaje cercano a Sade, o la de un acólito del Lazarillo de Tormes.
Siempre te vi así. Y así te identificaba. Tú, con un gesto, me lo asentías.
¡Te echaré de menos amigo! Por tu ingenio, supiste ser un "políglota" atinente.
Los catorce de septiembre, ya no serán lo mismo. Las ventanas por donde divisabas los actos de las calles, dejan de ser "estrados" sin tus gestos y miradas de "niño" ruin que desde ellas desprendías. 
"La despedida te doy. La despedida cantando. Qué bonita despedida. La despedida........"
Fue todo un privilegio, haber compartido muchos momentos contigo estimado amigo. Ahora sólo me resta decirte.
¡Hasta Siempre Jesús!  …”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

A TELESFORO BRAVO, MI AMIGO…



El amigo desde la infancia de la Villa de La Orotava; EVARISTO FUENTES MELÍAN, “ESPECTADOR”, remitió entonces (15/01/2018) estas notas en la que me adjunta una maravilla, prosa poética, redactada por JESÚS HERNÁNDEZ ACOSTA para DON TELESFORO BRAVO en 1967. Titulada: “A TELESFORO BRAVO, MI AMIGO…”:
“…Yo conozco, he vivido toda la costa mía,
el grueso mar del Norte, de los páramos hasta
el peso tempestuoso de la espuma de las islas.
Yo me emborraché, casi un niño, con las ninfas
ideales de este mar nuestro, larga barca acunada
en las orillas del alma.
Y estrujé  el agua entre las manos nostálgicas
y tuve la sensación de lo infinito despierto.
He bebido esos ensueños lejanos y conozco, por eso,
tu solitaria sensación de compañía.
El mar enseña a liberarse del contorno,
a buscar otros caminos para andar el hombre.
Es la dicha antigua de nacer en las orillas,
a la luz del sol de poniente, o en la aurora
inusitada de resplandores.
No importa la cuna ni el sueño, sino el afán
del camino, ese esperar laborando día a día
en el silencio del espíritu,
sólo entre Dios y los hombres.
Tu indomable brío, tu rebeldía auténtica
ahora están con nosotros como si fueran nuevas.
Mas yo las adivino desde que surgiste de la
nada en la carne, desde que la vida se fijó en ti.
Cavernas de la tierra expanden tu grito
Y los ríos que has tocado anuncian tu triunfo.
¡Oh amigo del ayer cercano, que a mí me parece
ofrenda de siempre!
¡Oh amistad que regalas como son tus cosas!
Por eso hoy la ronda de manos  junto a ti,
por eso hoy se alzan las copas en tu nombre.
Jesús Hernández Acosta.16-1-67…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL