lunes, 29 de mayo de 2017

FRAGMENTO DEL BORRADOR DE LAS CONSTITUCIONES DE LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS- PARROQUIA DE SANTIAGO DEL REALEJO DE ARRIBA. AÑO 1781



El amigo de La Villa de Los Realejos; JERÓNIMO DAVID ÁLVAREZ GARCÍA, remitió entonces (2015) estas notas que tituló;  “FRAGMENTO DEL BORRADOR DE LAS CONSTITUCIONES DE LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS. PARROQUIA DE SANTIAGO DEL REALEJO DE ARRIBA. AÑO 1781”
Publicadas en el Programa de las Fiestas de Mayo de Los Realejos de 2012: “…Este documento catalogado en el Archivo Diocesano de Tenerife, en el Fondo Asociado de Ntra Sra de la Concepción del Realejo Bajo, legajo 5, documento 27, institucionaliza la devoción que goza Nuestra Señora de los Remedios en la Parroquia de Santiago. Concediendo don Joaquim Herrera de la Bárcena obispo canariense (1779-1783), en 1781 la licencia a estos estatutos de“la milagrosísima imagen de Nuestra Señora de los Remedios (co-patrona de esta parroquia del Apóstol Santiago).” Los Beneficiados Párrocos don Agustín García Chaves y don José Pablo Dávila junto al Hermano Mayor don Antonio Sanabria firman estas constituciones, en las que se imponía la túnica y escudo acostumbrados para las hermandades de Nuestra Señora con este titulo. Esta devoción arraigada en el Realejo Alto, desde finales del siglo XVI, poseía desde entonces una imagen de bulto que compartía devoción con otras advocaciones marianas. Su devoción se consolida tras mermarse la devoción al Rosario y por las disposiciones para unificar los cultos del obispo Tavira. La imagen que estos días procesionará, atribuida a Fernando Estévez, fue entronizada con solemnidad en 1817. Su fiesta era costeada por personas acomodadas como don Elías González Espínola, y por humildes devotos, sin olvidar a sus párrocos y colectores, entre ellos don Antonio Santiago Barrios, que sufragó la fiesta  hasta su fallecimiento acaecido en 1849. Tanto la orden franciscana como la agustina mantuvieron estrecha relación con su cofradía, pues participaban de las honras fúnebres de sus miembros, lo que suponía una de sus  fuentes de financiación. La función funeraria de las cofradías, que socorrían a los hermanos espiritual y materialmente en sus últimos momentos, queda bien reflejada en estos estatutos.
Conviene reseñar que la capilla y sala que se situaban frente a la fachada de la iglesia eran usadas como cripta y se derruyeron en el pasado siglo para ensanche del templo, la plaza y la calle. Su piedra de ara, cruz y manteles fueron bendecidos en 1793 venerándose allí al Señor Difunto.
Aportamos la relación, debidamente numerada, de los artículos de esta Asociación Mariana, que contribuyeron a institucionalizar los cultos y fiesta del 8 de septiembre. Bien podrían servir de marco para los devotos actuales que desean fomentar su devoción.
El primer punto (1) obligaba a que “los hermanos vistan túnica blanca de seda o lana, con un escudo a la izquierda del pecho, con la imagen grabada de Nuestra Señora sobre fondo encarnado y las letras RMS grabadas”, para distinguirse de los cofrades del Rosario que también tienen sede en la Parroquia. La segunda disposición (2) reza que sólo se admitirán un máximo de  sesenta cofrades. Seguidamente (3) se obliga al admitido a dar un hacha labrada, (4) veinte y cuatro de las cuales se colocarán en el entierro de los hermanos. (5) Estos serán amortajados con el hábito de San Francisco. (6) Se obliga la asistencia el día del Santísimo, Corpus Christi y octava, Jueves Santo, día de Naval y octava, el de Ntra Sra. de los Remedios y octava y el primero de enero de cada año, en los cuales están obligados a confesar y comulgar. (7) El segundo domingo de cada mes se asistirá a honrar a la titular. (10) Si la octava cae entre semana se pasará al domingo, para mas culto y veneración. (12) El día de Nuestra Señora habrá misa cantada, con diácono, subdiácono y sermón por la mañana. Por la tarde la procesión recorrerá las calles del pueblo, (13) a esta deben asistir los monjes Agustinos y Franciscanos abonándoles la limosna correspondiente. (14) También se pagará al organista, sacristán menor y monaguillos. (16) El primero de enero el mayordomo presentará las cuentas. (17) La limosna para la Virgen la recogerán cuatro mayordomos o ayudantes en los diferentes pagos, a saber: San Agustín, la Carrera, Montañeta, Cruz de Rayo, Malpaís  y Camino de San Benito, Casa de la Fuente, Mocan y la Cruz Santa, pago de las Rosas, Calle del Agua y Toscas de Romero. (19) Todas las limosnas en dinero se guardarán en el arca de tres llaves y se anotarán en el libro de entradas y salida de dinero. (22) Los cargos y oficios referidos se otorgarán el día uno de enero de cada año. (24) En el cajón no habrán más de doscientas libras de cera para la Virgen y el resto del dinero se destinará a sufragar los sepelios. (25) Se solicitará permiso para edificar sepulcros en la capilla de acuerdos. (26) Todos los hermanos llegados a la venerable edad de la cincuentena, y de vida virtuosa, serán distinguidos en la hora de su funeral que será costeado íntegramente por la cofradía. (27) Al fallecer un cofrade, la familia avisará al mayordomo para que se le entregue el habito franciscano con que amortajarlo y se mande oficiar misas por su alma. (28) El cadáver amortajado se colocará por cuatro hermanos en la capilla y (29) se hará un ataúd para la hermandad con tres cojines negros de bayeta. En el velatorio se le encenderá un candelón a costa de la Cofradía hasta llevarlo a la iglesia, colocándolo sobre una alfombra de paño de bayeta. (30) Al tiempo de entrar el párroco en la capilla para sacar el cuerpo, se descubrirá la imagen o  Insignia del Señor Difunto” que se habrá de colocar en el altar que se halla en dicha capilla encendiéndole cuatro candelones. (31) Que al entierro concurra el párroco con cruz alta y capa, todos los capellanes, ciriales y ambas Comunidades sin encomendar el alma. Y sacado el cuerpo de la capilla se llevará, para que tenga ostentación la función, por el contorno de la plaza así como por la trasera de la Casa Parroquial y en el tránsito se le harán tres paradas, entrando en la iglesia cantándole vigilias y misa. (32) Todo se pagará a cuenta de la cofradía (33) y se abonará al párroco la cera estipulada para cada entierro.(34) Cada hermano tendrá el día de su entierro diez misas (cuatro oficiará el párroco de Santiago, tres los agustinos y tres los franciscanos) anotándose (35) los gastos del sepelio en el libro del Arca. (37) Viendo la devoción de Ntra Sra de los Remedios en el Realejo Bajo, si sus vecinos aceptan sus Constituciones, en el momento de su muerte se les asistirá como a un hermano más, dándoles el habito franciscano, tratándolos como feligreses de la Parroquia de Santiago y acompañándolos la Hermandad. (38) Esta ocupará el puesto que le corresponda dentro de esa Parroquia, entre las otras hermandades y comunidades conventuales, sin atender a protocolos y formalismos sino para servir a Dios. (40) Se solicitará al obispo pedir limosna y aceptar devotos en ese pueblo, sin perjuicio a las cofradías de su Parroquia.
Los importantes festejos populares de septiembre en honor de Nuestra Señora, decayeron a mediados de los años sesenta del pasado siglo, a favor de la unificación de las actuales Fiestas de Mayo, aunque no sus cultos y la devoción que sigue latente en los sentimientos de los realejeros…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA PRIMERA ALFOMBRA DEL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN



Corría el mes de junio del año 1968, un servidor preparaba las Revalidas de Sexto de Bachiller en el colegio de San Isidro de La Villa de La Orotava. Este grupo, más pequeño que mi promoción, se personó la mañana de la octava del corpus en el recinto alfombrado de la Villa.
Tenían la ilusión de hacer una alfombra, la ilusión de convertirse en futuros artistas, y alfombristas. Pidieron colaboración a los organizadores del evento que no dudaron en dejarle un pequeño espacio al final de la calle Tomás Pérez, frente a la entonces sombrería y peletería de don Salvador Oliva. Para que se hagan una idea actualmente confecciona un tapiz en ese lugar el amigo y convecino desde la infancia en la calle El Calvario el doctor Pedro Eustaquio Pérez García conocido por “Chicho” y sus pandilla.
La ilusión de estos entonces jóvenes se hizo realidad, cuando recibieron el lugar y las flores para hacer a simple vista el tapiz muy bien realizado.
Lo que en ese momento no se sabía, que un miembro del grupo en el futuro se iba a convertir en el primer presidente y único hasta la fecha de la Asociación de Alfombrista de La Villa de La Orotava, Jesús Rodríguez Delgado, el amigo Jesús, primero por la derecha, presidente del alfombrísmo de la Villa desde la constitución de la Asociación.
En ese primer trabajo le acompañan sus amigos del colegio y del baloncesto juvenil; Jesús Ramón Hernández Álvarez, Carmelo, Francisco Salamos Padrón conocido por “El Rubio”, Efraín cariñosamente conocido por “El Palmito” y Jorge Rodríguez.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA SEGUNDA RONDALLA INFANTIL DE DON GUSTAVO DORTA EN LA LAGUNA



En el año 1956, el orotavense don Gustavo Dorta Hernández, decide entregar su primer grupo folclórico infantil – juvenil  a la Sección Femenina Local de la Villa de La Orotava, para que continuase con los coros y danzas, puesto que ya se hacían mayores.
Sin embargo, vuelve por segunda vez a formar un nuevo grupo infantil, con algunos miembros de la rondalla de pulso y púa del Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava.
En este nuevo grupo participo con varios amigos infantiles de mi Barrio “El Llano”; Ñete Polo, Juan Francisco Reyes, Antonio Mora, Aníbal Castro, Paco Hernández, Miguel Ángel García, Francisco Trujillo, Hermanos Juan y Francisco Gómez Dávila, Minita Sánchez, Candelarita Hernández, hermanas Loly y Ana María Torres, Loli Regalado, Angelita Hernández Martín, Angelita Hernández “Carrasco”, Carmen Emma, Chicha Gutiérrez, Matilde Pérez etc.….
En esta foto en color, portada de un disco, solo veo al compañero Juan Francisco Reyes, los demás no los puedo identificar, ni si quiera un servidor. El pequeño que está delante, según el amigo de la Villa de La Orotava; Juan Hernández es IGNACIO PÉREZ MACHADO (actual ingeniero de minas) hijo de Ignacio (Infinito) Pérez y María del Carmen Machado Melián, vecinos de la calle El Calvario de La Villa.
Se trata de la participación de la segunda rondalla infantil de don Gustavo Dorta Hernández en la Romería de San Benito Abad de La Laguna, al final de la década de los años cincuenta del siglo XX.
La foto en color corresponde a la portada de un disco dedicado al folclore canario y grabado en los entonces estudios discográficos de Ignacio (Infinito) Pérez en (Caraca) Venezuela.
La instantánea está tomada en la lagunera Calle La Carrera por fuera del Teatro Leal.
Curiosamente nuestro vestuario era el que actualmente se conoce por el de La Orotava, pero aún las féminas no llevan la célebre capa verde.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA PRIMITIVA ACADEMIA



Fotografías guardadas en el baúl de los recuerdos que remitió entonces (2015) el amigo y compañero de pupitres del bachillerato superior en el Colegio de San Isidro de La Villa de La Orotava; JUAN MANUEL HERNÁNDEZ GARCÍA (MEMEL), tomada mientras se toman un vaso de vino, en las inolvidable terraza del primitivo Merendero -  Restaurante  “La Academia”  en el año 1954.
Podemos ver las habitaciones muradas por celosías de color verde, la famosa Araucaria que aún se conserva en la Sidrona (mediación de la Avenida Obispo Benítez de Lugo y Emilio Luque Moreno), el muro blanco y el banco corrido de cemento que daba para el viejo callejón de Los Cuartos (destruido, posterior, para ampliar la vía y construir la Avenida de José Antonio, actual Canarias), los futbolines para el ocio y recreo etc.
Don Miguel Hernández (Carrasco), don Juan Álvarez Armas (constructor), don Antonio Sosa Hernández (musicólogo),  don Juan Fierro (Agente de seguros) y don Antonio Jacinto del Castillo.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA ROMERÍA DESDE EL BALCÓN



Fotografía correspondiente a la edición de la Romería de San Isidro y Santa María de la Cabeza del año 2014, tomada desde el Balcón de la Mansión del amigo desde mi infancia en la Calle El Calvario de la Villa de La Orotava; Juan del Castillo y León.
Mansión que fue construida en el siglo XVIII, conjuntamente con la continua, que posee un bello balcón canario de almohadillas  decorativas. Es propiedad de Juan del Castillo y León, que heredó de su abuelo don Antonio León a través de su inolvidable madre Peregrina León. Se conservan todos sus elementos primitivos, muchos decorados de acuerdo con el canarísmo, que Juan ya jubilado como Técnico de la Administración del estado custodia  con cariño.
En la panorámica, Un servidor a la izquierda, acompañado de Manuel Ángel Martín González (licenciado en derecho por la Universidad de La Laguna, ex concejal del Ayuntamiento de La Orotava), y el propietario del impresionante Balcón que en las Fiestas Mayores es romero y en la Semana Santa contemplador del paso de la Piedad del escultor orotavense Fernando  Estévez de Sala, Juan del Castillo y León.
 A lo largo de la historia, la mansión fue sede conventual religiosa, y estuvieron ubicadas; primero la biblioteca del Antiguo Liceo Taoro al frente del ilustre orotavense Villalba Hervás y posterior en la guerra incivil española, el acuartelamiento de oficiales de infantería.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL