sábado, 16 de diciembre de 2017

UN BELÉN EN MOVIMIENTO



El orotavense; ANICETO RODRÍGUEZ LIMA, expone en la sala de exposiciones de la casa de la Cultura de San Agustín de la Villa de La Orotava. En el tiempo convento agustino de Nuestra Señora de Gracia, posterior y durante casi 100 años acuartelamiento de infantería y cazadores de La Villa.
Un Belén en movimiento, representado como ya tradicional del nacimiento de Jesús, y sus alrededores, en la que las figuras principales son el establo en donde nació Jesús, la Sagrada Familia, los animales y los pastores, también los tres reyes magos y una estrella con una estela.
Toda la escenificación está desarrollada a través de la energía eléctrica; los mercados de pescados, carnes, hortalizas y frutas.
Los bodegones, el rio, el lago, el desierto, el mundo romano, el mundo egipcio, las diversas palmeras y olivos. El Campo de la vid, cereales y papas.
En fin, todo un conjunto artístico muy bien logrado, representando sus figuras un estilo tradicional con una analogía característica de las bellas y artes.
En el anexo de la sala, y tras una cristalera, una niña de 8 años conocida por “AINARA” expone un Belén, de la característica tradicional, de aquellos que hacíamos en nuestras casas en la recordada niñez.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LA MAGIA DE PAULINO



Fotografías: La de la izquierda tomada en el salón de acto del colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava, por las fiestas de María Auxiliadora. En el mes de Mayo del año 1971, en una actuación, acompañando a su primer maestro; Javier Arbelo.
La de la derecha, está tomada en una actuación reciente.

Paulino Gutiérrez Hernández  nació en la Villa de La Orotava, el 27 de Mayo del año 1957. Hijo del matrimonio de trabajadores orotavenses;  Adoración Hernández Cabrera  (ADORACIÓN LA PANADERA) y  Paulino Gutiérrez y Gutiérrez. Tuvieron cuatro hijos: Natividad, Francisco, Rosario y Paulino  Gutiérrez Hernández 
Estudió en Las Graduadas de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava, hasta los 14 años.
Como todos los niños de su época, ayudaba a su madre a repartir el pan. Pero a los catorce años, comienza a trabajar en los Tejidos de don Manuel Arbelo, hasta los 16 años.
A partir de esa edad entra en el mundo de la magia, en la que en un corto periodo se convierte en un autentico mago.
Trabajaba entonces en la empresa mencionada, cuando el hijo del propietario; Javier Arbelo (mítico jugador de baloncesto villero), que ya practicaba la magia, le dio la oportunidad de aprender algunos trucos de cartas y magia de salón, dándole la congruencia de dedicarse exclusivamente a la Magia con tan solo 16 años y autónomo.
A partir de entonces comienza a trabajar de Mago en toda la isla de Tenerife. Moviéndose por todos los pueblos. Pero su debut lo realiza en las históricas fiestas de La Piedad (Villa Arriba). Cuando presidía la comisión de fiestas su  estimado amigo; Jesús Rocío Ramos.  
En el sótano de su casa, en la calle  CUBO ALTO, actuaba para los niños de las calles próximas, las tardes de los domingos por dos pesetas. 
Posteriormente, comienza actuar en el Puerto de la Cruz en salas como: La Isla Del Lago, El Martiánez, Hawái combinando con hoteles cada noche.
Contrajo matrimonio con la señorita; María del Rosario Núñez Peña, tienen un hijo en común; Madai Gutiérrez Núñez. Desde ese momento la pareja forma un dúo mágico con el nombre artístico; “PAULINO Y ROSI”.
En el año 1979 concursan en el programa  televisivo “GENTE JOVEN”.
En el año 1980 se presentan al Congreso Nacional de “MAGIA” de la especialidad  “MAGIA GENERRAL” celebrado en Santa Cruz de Tenerife, en el cual obtienen el primer premio y el gran premio Nacional.
Después de 38 años de matrimonio, se divorcian (2012). Desapareciendo el dúo “PAULINO Y ROSI”.
Paulino Gutiérrez Hernández emprende una nueva vida artística como mago con una nueva partener que forman un dúo, denominado “PAULINO Y SU MAGIA”, por lo que actualmente sigue con la  MAGIA y sus galas. 
Paulino me indica que; está entregado aprender cada día todas las novedades, en el mundo mágico, a través de las nuevas tecnologías de Internet, en el cual se intercambian ideas y vídeos.
Tanto es así que tiene en su mente y le gustaría que su muerte sea en los escenarios.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LUÍS DE LA CRUZ Y RÍOS.



Luís de la Cruz y Ríos es un pintor retratista de calidad. En el momento cul­minante de su carrera artística, la tercera y cuarta décadas del siglo XIX, puede ser calificado de primer miniaturista español de su tiempo, y, por añadidura, sobre­saliente pintor de retratos al óleo. Parece obligado, en este momento preliminar, aludir a aquellos historiadores, críticos y eruditos especializados en arte que han consagrado sus dotes investigadoras a la meritoria tarea de devolver a la borrosa figura del pintor canario sus más auténticos perfiles, valorando de paso el mérito contraído por la obra en el panorama regional y nacional.
El primer crítico en abordar el tema fue el destacado investigador del arte del Puerto de la Cruz don Sebastián Padrón Acosta, autor del libro que lleva por título Don Luís de la Cruz, pintor de cámara de Fernando VII. A este autor se ha debido la primera reconstrucción biográfica del personaje en cuestión, con aportaciones documentales de extraordinario interés. Tuvo el mérito añadido de acometer el primer listado de cuadros y miniaturas, con alardes de rigor, no exento de cierta condescendencia.
Prosiguió la tarea, desde ángulo distinto, el eminente catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense don Jesús Hernández Peréra en un ex­tenso estudio que lleva por título «Los retratos reales de Luís de la Cruz y Ríos». El ilustre profesor acomete la tarea de identificar y describir los distintos miem­bros de la familia real retratados por nuestro protagonista, empezando por el monarca, Fernando VII, para incluir luego a tres reinas, diversos infantes y fami­liares secundarios. En alarde de erudición adorna las biografías con atractivos pormenores y emite valoraciones y juicios vigentes hoy por el acierto y la penetración que revelan.
Entra en liza simultáneamente el benemérito investigador don Pedro Tar­quis en un ambicioso y extenso ensayo titulado «Don Luís de la Cruz. Su desa­rrollo técnico y categoría regional y nacional». Se trata de un estudio de arte comparativo repleto de atrevidas sugerencias que le restan mérito y aplomo por su acendrado subjetivismo. 
Nace en el Puerto de la Cruz 21 de junio de 1776, como fruto del matrimonio de Manuel de la Cruz con Jua­na Nepomuceno Ríos. Recibe en el bautis­mo el día 26, los nombres de Luís Gonzaga Paulino.  El 15 de noviembre del año 1779. En un censo llevado a cabo en el Puerto de la Cruz figura, Luís, 3 años, aprende a leer, hijo de «Manuel de la Cruz, 25 años, pintor y de abilidad. Vivían en el barrio de la Hoya, al amparo del maestro car­pintero Juan Ríos, abuelo y suegro.  En el año 1784, ingresa como aprendiz en el taller del famoso pintor Juan de Miranda. En él va a permane­cer hasta el año 1789. En el año 1795, abre taller de pintura en el Puerto de la Cruz, donde va a permanecer hasta el año 1810. En el año 1796, el 19 de enero, contrae matrimonio en la parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia con Francisca Casañas y Castro.  En el año 1799, pasa el segundo semestre del año en Las Palmas entretenido en diversas actividades artísticas. En el año 1800, el 14 de enero, es nombrado por Real Orden subteniente de Milicias Provinciales adscrito a la Compañía de Artillería del Puerto de la Cruz. La distinción aparece registrada en la Gaceta de Madrid correspondiente al día 21. El día 1 de abril. El general Perlasca ordena la toma de posesión del designado. En el año 1801, durante el intento de desembarco en la playa de San Felipe del Puerto de la Cruz de los marineros de una corbeta inglesa, el subte­niente Luís de la Cruz rechaza el intento con certeros disparos de artillería desde la torre del mismo nombre. El comandante general don José Perlasca lo de­signa ayudante de órdenes. En el año 1802, comisión a la isla de Lanzarote (Teguise) para reprimir los disturbios provocados por la elec­ción de concejales.  En el año 1803, comisión a la isla de La Palma para incoar un sumario. En el año 1805, en el mes de junio. El comandante general marqués de Casa Cagigal le designa edecán.  El 7 de agosto, asciende al grado de teniente de Milicias provinciales. En el año 1806, el día 11 de febrero, es destinado como teniente al Regimiento de Fusileros de la Laguna inte­grado en las Milicias Provinciales.  En el año 1807, El general holandés Dandels, gobernador de la isla de Java, de escala en el puerto de San Cruz de Tenerife, conoce a Luís de la Cruz y le propone integrarse en la expedición.  El  22 de noviembre. Es elegido alcalde del Puer­to de la Cruz. En el año 1808, el 12 de marzo. El comandante general de Ca­narias, marqués de Casa Cagigal, certifica los servicios militares prestados por el teniente de Milicias Luís de la Cruz, en las operaciones bélicas del momento, en cuantas comisiones se le enco­mendaron y en la represión de tumultos pú­blicos.  En el mes de mayo, en su calidad de alcalde del Puer­to de la Cruz organiza una solemne procesión cívica de adhesión a Fernando VII. El 11 de agosto, le remite a la Junta Suprema de Canarias de un grabado a buril de Fernando VII.  El 12 de agosto, La Junta Suprema de Canarias le expresa su reconocimiento por el en­vío del grabado de Fernando VII.  El día 14 de noviembre. Segunda remisión de un grabado de Fernando VII de mayor tamaño. El día 6 de diciembre, la Junta Suprema de Canarias reitera el reconocimiento al alcalde – artista. En el año 1809, el día 21 de julio, fallece en el Puerto de la Cruz Manuel Antonio de la Cruz su padre. En el año 1810, el comandante general Luján concede al teniente Luís de la Cruz dos meses de licencia para radicarse en el Puerto de la Cruz. El día 13 de marzo. Tiene una brillante actua­ción para reprimir a los sublevados en el «mo­tín de los franceses. En el mes de Abril. Es nombrado en recompensa por su actuación alcalde interino de la fortaleza de Santa Bárbara. El día 20 de abril. Solicita la plaza de profesor de la Escuela de Dibujo de La Laguna, sustentada por el Real Consulado del Mar.  El día 2 de mayo. Asume la dirección de la Escuela de Dibujo del Consulado del Mar de La Lagu­na. La epidemia de fiebre amarilla le perturba los proyectos docentes. En el año 1811, abre taller de pintura en La Laguna, donde va a permanecer hasta abril del año 1815. En el año 1812, el día 12 de marzo. Es confirmado en el cargo de profesor de la Escuela de Dibujo del Consula­do del Mar. El día 6 de abril. Se inauguran las enseñanzas en la Escuela de Dibujo de La Laguna. El día 21 de diciembre, en escrito al Real Consula­do manifiesta el propósito incumplido­ de renunciar en abril del año 1813 a la labor do­cente.  En el año 1813, el día 19 de enero. Luís de la Cruz Casañas es nom­brado cadete, menor de edad, del Regimiento de Milicias Provinciales de La Laguna.  El día 7 de octubre, es destinado en calidad de te­niente al Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar. En el año 1814, el día 10 de agosto. Solicitud de licencia al rey Fer­nando VII para trasladarse a Madrid con obje­to de retratar al monarca. El día 12 de septiembre. El comandante general Ro­dríguez de la Buria apoya y respalda la solici­tud de licencia para trasladarse a la corte. El día 2 de noviembre, el ministro de la Guerra otorga la oportuna licencia. El día 9 de diciembre. El comandante general Rodríguez de la Buria comunica la licencia al intere­sado.  El día 31 de diciembre. El Regimiento Provincial de Güimar expide certificación de servicios militares, evaluados en 14 años, 11 mese y 16 días. En el año 1815, el día 2 de enero,  renuncia ante el Real Con­sulado al cargo de profesor de Dibujo por trasladarse a la capital de España. La institución le obsequia con 100 doblones. El día 13 de abril. Le otorga poder a don Lorenzo de Montemayor para la administración de sus bienes e intereses en la ciudad de La Laguna. El día  20 de abril. El comandante general de Cana­rias don Pedro Rodríguez de la Buria le certifica los servicios militares prestados como  teniente de Milicias. El día 21 de abril, en compañía de su esposa e hijos, embarca en el puerto de Santa Cruz de Tenerife con rumbo a Cádiz.  El día 14 de junio. Establecimiento en Madrid. El día 24 de noviembre. Primera instancia solicitan­do el cargo de pintor de cámara del rey Fer­nando VII. El día 31 de diciembre. El mayordomo mayor con­de de Miranda informa favorablemente la so­licitud. En el año 1816, el día 25 de enero, es nombrado pintor de cá­mara sin sueldo. El día 29 de abril. Jura el cargo en manos del marqués de Ariza y de Estepa.  El día 22 de mayo. Primera instancia solicitando los emolumentos de pintor de cámara efectivo. En el año 1817, el día 12 de agosto. La Secretaría de Estado le encarga una miniatura para el joyel de despedida a monseñor Pedro Gravina, nuncio de Su Santi­dad.  En el año 1818, el día 21 de octubre. La Secretaría de Estado le encar­ga una miniatura para el joyel de des­pedida al marqués de Brignole, embajador de Cerdeña. El día 26 de octubre (Roma). El pontífice Pío VII  le re­compensa con el grado de Caballero de la Orden de la Espuela de Oro. En el año 1819, el día 22 de enero. Por segunda vez solicita la cate­goría de pintor de cámara con sueldo para cu­brir la vacante del pintor fallecido José Cama­rón. En el año 1820, el día 18 de junio, presenta tercera instancia solicitando el cargo de pintor miniaturista de cámara en la vacante producida por fallecimiento del titular Johann Bauzil.  El día 5 de noviembre la secretearía de Estado le encarga una miniatura para el Joyel de despedida al príncipe de Sicilla, embajador del reino de las Dos Sicilias.  En el año 1822, se alista en los grupos que conspiraban en la corte contra el régimen liberal.  En el año 1823, se exilia en Francia para ponerse a las órdenes de la Regencia de Urgel. Regresa a Madrid in­corporado al ejército de la Santa Alianza. El día  24 de noviembre, presenta cuarta instancia solicitando el puesto de pintor de cámara con sueldo. En el año 1824, el día 9 de enero. Es denegado el nombramiento, pese al informe favorable del pintor Vicente López. El día 3 de octubre. El sumiller de Corps de Fernan­do VII expide orden para el traslado inmedia­to al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial.  En el año 1825, el día 26 de febrero, se le concede  Real permiso para usar la con­decoración de la Espuela de Oro.  El día 3 de julio, es nombrado, en virtud de Real Orden, comandante del Resguardo de Rentas de Canarias. No llegó a ocupar dicho cargo, consiguiendo percibir el sueldo con reiteradas licencias. El día 17 de julio (San Idelfonso). Fernando VII le as­ciende C. al grado de capitán de las Mili­cias Provinciales de Canarias.  El día 16 de agosto, se le concede el Escudo de la Fidelidad por los servicios prestados a la causa absolutista.  El día 9 de octubre (Versalles). El rey de Francia, Carlos X, le concede el ingreso en la Or­den de San Miguel con rango de caballero.  En el año 1821, el día 6 de mayo. La mayordomía de Palacio Real reclama su presencia. en el Real Sitio de Aranjuez. El día 19 de julio. Es designado, por virtud de Real Orden, vista cuarto de la Aduana de Sevilla, con sueldo de 7.000 reales. El día 3 de noviembre. Se posesiona en Sevilla del destino señalado. Va a permanecer en la capi­tal bética hasta el 17 de marzo de 1829, en que retornó a Madrid.  En el año
1828. el día 22 de enero. Es designado, por segunda vez, comandante del Resguardo de Cana­rias. No tuvo efecto el viaje, por lo que si­guió en el desempeño del cargo de vista de Aduana. El día 14 de marzo. Ante el temor de que es­tuviese preparando el viaje para Canarias, se le convoca, con carácter urgente, para que lle­ve a cabo «un retrato de S. M. la Reina, nues­tra señora, para una manilla. En el mes de mayo, pide al secretario particular de Fernando VII, don Juan Miguel de Grijalva, que gestionase la pertinente orden real para poder embarcar en Sevilla rumbo a Cana­rias en la fragata Restauración, próxima a zarpar. El día 4 de agosto, con el Real permiso para usar la con­decoración de la Orden de San Miguel. En el año 1829, el día 17 de marzo. Real Orden le autorizando venir a la corte con objeto de retratar a los monarcas.  El día 10 de septiembre, es nombrado, por Real Orden, visitador de propios de Sevilla, con categoría de oficial tercero de Hacienda y sueldo de 16.000 reales. El día 24 de noviembre, se le concede  Licencia para permanecer en la corte dos meses más. En el año 1830, el día 21 de febrero, se le concede Licencia para permanecer en Madrid hasta fin de marzo.  El día 1 de abril, se establece en Sevilla por segunda vez hasta enero de 1832.  El día 7 de mayo, se toma razón en Sevilla del título de capitán por la Intervención del Ejército.  En el año 1831, el día 23 de julio. Despacho de oficial tercero de Hacienda en su favor. El día 16 de diciembre. La Secretaría de Hacienda le concede permiso para trasladarse des­de Sevilla a Madrid para retratar a la infanta María Isabel, hija del monarca.  En el año 1833, el día 21 de mayo. Es nombrado, por Real Orden, fiel administrador de la Puerta de Mar de Cá­diz, con sueldo de 14.000 reales.  El día 16 de junio. Fernando VII le concede a petición propia, la medalla de la Orden de Isabel la católica por los meritos patrióticos contraídos en 1808 siendo alcalde del Puerto de la Cruz. El día 11 de julio. Fernando VII expide en su favor el título de Secretario Honorario. El día 19 de julio. Concesión de licencia para per­manecer dos meses más en la corte. El día 11 de septiembre,  es armado caballero. El día 12 de octubre. Fallece en Sevilla, en la casa de la calle de los Tiros, Francisca Casañas y Cas­tro, esposa del artista. El día 16 de septiembre, nueva concesión de licen­cia por dos meses más en la corte. En el año 1834, en el mes de Marzo,  Luís de la Cruz Casañas es declarado prófugo y apresado. El día 2 de marzo, Luís de la Cruz Casañas es nom­brado subteniente de las Milicias Provinciales de Canarias y agregado, sin sueldo, al Regi­miento de Badajoz con sede en Sevilla. El día 24 de marzo. La reina gobernadora, doña María Cristina, le expide el título de Se­cretario Honorario. El día 4 de julio (San Ildefonso). La reina gobernado­ra, María Cristina, en nombre de la reina titu­lar, Isabel II, le asciende al grado de te­niente coronel de Milicias Provinciales, en clase de retirado. El día 25 de septiembre. La Intervención del Ejérci­to (Sevilla) toma nota del título de teniente coronel. Segundo semestre. Abandona Madrid para establecerse en Cádiz con objeto de desempe­ñar el cargo de fiel administrador de la Puer­ta de Mar. Permanecerá en esta ciudad hasta  el año 1838.  En el año 1835, pide permiso para reponer la salud en Algeciras. El día  19 de diciembre, es separado del ser­vicio, como aduanero de Cádiz, al no ha­berse reintegrado a su puesto concluso el permiso.  El día 20 de diciembre. Suscribe en Cádiz la prime­ra Hoja de Servicios, redactada de puño y le­tra. En el año 1836, el día 28 de abril. Luís de la Cruz Casañas es nom­brado subteniente de Infantería y agregado al Regimiento de Navarra, que se hallaba operando en el Norte de España contra los carlistas. En el año 1837, el día 10 de abril desde Cádiz dirige un escrito a la reina gobernadora, doña María Crisrina, pidiéndole licencia para viajar por espacio de dos años. El día 3 de agosto. La reina gobernadora le  concede la licencia solicitada. En el año 1838, es autorizado para establecerse en Málaga. El día 25 de noviembre la Secretaría de Hacienda declara la cesantía como funcionario. En el año 1840, el día 30 de enero. La Comisión de Clasificación de Empleados civiles confirma la cesantía, asig­nándole como pensión 8.000 reales. El día 1 de marzo,  pesar de la cesantía, que­da adscrito a la Administración de Rentas na­cionales de Málaga. El día 22 de mayo, redacta de puño y letra la última de sus Hojas de Servicios, cerrada el 30 de abril (Málaga).  En el año 1842, ante una situación económica adversa, solicita una ayuda de tal índole de la reina Isa­bel  II. En el año 1846, el día 10 de diciembre. Primer testamento otorgado en Málaga. En el año 1850, el día 31 de julio. La Academia de San Miguel de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife le desig­na Socio de Honor. En el año 1851, el día 10 de diciembre. Segundo testamento otorga­do en Vélez Málaga. Se declara vecino de Má­laga. En el año 1852. Añorando la tierra nativa, se ofrece como profesor de pintura a la Academia de San Miguel.  En el año 1853, en el mes de Febrero. La Academia de San Miguel crea la cátedra solicitada, y así s lo comunica. El día 20 de julio. Se extingue en Antequera la vida del portuense Luís de la Cruz y Río.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

DOÑA MARÍA TERESA DEL HOYO Y MACHADO



Palabras pronunciadas por el amigo de la infancia de la Villa de La Orotava; ANTONIO LUQUE HERNÁNDEZ el día 13 de diciembre del año 2002, en la Casa de Cultura de San Agustín de La Villa de La Orotava, con motivo de la inauguración de una exposición  de pintura y fotografías de doña MARÍA TERESA DEL HOYO Y MACHADO: “…María Teresa del Hoyo y Machado, nació en La Orotava el 6 de diciembre de 1914 y murió en la misma población el 1 de noviembre de 2002. Hija de Fernando del Hoyo y Afonso, y de Margarita Machado y Benítez de Lugo, marqueses de San Andrés y vizcondes de Buen Paso, figuras destacadas de la aristocracia canaria, recibió una esmerada educación. Desde los lejanos días de su niñez, transcurrida en la paz de una familia ejemplar, hasta el final de su existencia, doña María Teresa hizo de su vida una ofrenda a Dios y de apostolado fructífero y esencial, vertiendo íntegramente su entendimiento en la Verdad del Evangelio. Todas estas observaciones habrían lastimado la humildad de su corazón, pero las diversas generaciones pueden dar testimonio de una vida santificada por el amor a sus semejantes; los que fuimos beneficiados de ese afecto, sabemos que el silencio de tales virtudes restaría fidelidad a su retrato moral. El sereno equilibrio de la mente de doña María Teresa, su exquisita cultura y su afán de ser útil, le señalaron un lugar privilegiado en la sociedad orotavense. Generosa con sus medios económicos y con la obra paciente de su sensible espíritu; la alegría de su alma y la bondad de su corazón. Y sin deseado ni buscarlo, en ese constante dar encontró la correspondiente retribución: el gozo interior y la esperanza cierta en la promesa divina, además del afecto y la estimación general. Soy privilegiado testigo de las unánimes expresiones de pesar de conocidos, parientes y amigos con motivo de su reciente fallecimiento.
De cultivada sensibilidad, doña María Teresa se acercó a distintas artes pero la pintura y luego la fotografía fueron las que más le atrajeron. Aquí, ahora podemos contemplar algunos de sus pinturas y comprobar su aptitud para el retrato y los bodegones. Sus óleos, no están exentos de sencillo encanto; además copiaba cuadros originales de famosos maestros, sin embargo esta faceta suya de pintora es menos conocida, al verse encubierta por su pasión como fotógrafa.
Esa fase fue su evidente afición artística y, sus fotografías, son protagonista fundamentales de esta muestra.
María Teresa del Hoyo murió próxima a cumplir ochenta y ocho años, y llegó a esa edad con vigor físico y espiritual, siempre ágil y vivaz, siempre jovial y afable, alcanzó esa edad con juvenil y gozoso optimismo, sin duda como una gracia especial del Cielo. Como merced del Señor y muestra de Su predilección a quien dedicó la abundancia de sus días a bendecirlo y alabarlo en pensamiento, palabras y obras. Doña Maria Teresa miró invariablemente el pasado sin demasiada nostalgia, y el futuro con ánimo renovado; porque en su espíritu inundado de mundano sosiego, el tiempo transcurrió sin etapas, consagrado en forma continua a su familia, antes fueron su padre y hermanas, y, constantemente, la amorosa asistencia a Manuel, su único hijo, al quehacer de la Caridad, en sus más diversas expresiones y, en último lugar, a sus aficiones artísticas.
Aún así logró tiempo para producir estas bellísimas fotografías que, llenan diferentes aspectos de la vida orotavense de segunda mitad del siglo XX, paisajes, jardines, fiestas, retratos de personas, de una época todavía cercana pero muchos de cuyos testimonios han desaparecido. Con esta muestra queremos reconocer la singular trayectoria humana y la obra de una mujer que por sus cualidades, dejó perdurable memoria de sus trabajos y el sustantivo recuerdo de su personalidad en las estas etapas de su tránsito por este mundo, a pesar de la silenciosa modestia que derivaba de su elevada ascendencia moral. Ahora deseo animar a todos ustedes, autoridades y amigos, a contemplar estas bellas fotografías y a disfrutar con el conjunto de esta exposición…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL