domingo, 21 de agosto de 2016

LA AVENIDA VII



Fotografía del principio de los años cincuenta del siglo XX, que remitió entonces la amiga de la Villa de La Orotava; MONTSE QUINTERO, referente al comienzo de la construcción de lo que se llamó Avenida de José Antonio (actual Avenida Canarias) en la Villa, en el antiguo e histórico callejón que  unía la calle El Calvario con La Sidrona y posterior Barrio de Los Cuartos.
Sorprendente, debido a la toma en un invierno lluvioso de los de antes, sobre todo al uso de la gabardina  y el sombrero masculino.
En la esquina de la izquierda se observa la primitiva Churrería (techo de tela blanca de sabana) de Amaro “El Cojo”, al lado del último Plátano de Líbano, que estaban ubicados en ese lugar desde la trasera del templo de San Agustín del ex convento agustino de Nuestra Señora de Gracia.
Al fondo los tres edificios de estilo neoclásico diseñado por don Mariano Estanga; El que albergaba el Instituto de Previsión, la casa de la familia Méndez – Jiménez González, Bar “Almeida” y comercio de don José Álvarez, en el interior tenía su barbería.   Por la izquierda el primer edificio que se construye en la ampliación de la citada Avenida que aún se conserva (comenzando en lo bajo El Bar Tapia de don Eduardo Hernández, le sigue el primer Merendero donde estuvo ubicada la famosa “Academia” de la familia Quintero – Santos. Y por la derecha, la vieja mansión también de estilo neoclásico diseñada por don Mariano Estanga, de la familia Martín – Travieso, donde estaba la primitiva imprenta de Vicente Martin Travieso (vemos el cartel en la puerta exterior de entrada a la misma), y el portón de acceso al patio del inmueble en forma de rampa, donde estaba el recordado Merendero de la familia mencionada. Una foto, para el recuerdo y para la historia de la Villa de La Orotava.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

domingo, 14 de agosto de 2016

LA SANTACRUCERA RAMBLA 11 DE FEBRERO EN EL TIEMPO



Fotografía referente a la santacrucera Rambla que se llamó en el tiempo 11 de Febrero. Donde vemos la famosa estatua del capitán de infantería Don Diego Fernández Ortega y su plazoleta
Cuando se repasa la pléyade de personalidades que conformaron el horizonte humano de Santa Cruz de Tenerife en épocas pasadas uno no puede dejar de reconocer en ellos gran parte de la justificación de la relevancia actual de esta capital. En no pocas ocasiones se ha reiterado que Santa Cruz de Tenerife guarda en su seno incontables rincones plagados de curiosidades y particularidades dignas de interés, asociados en su mayoría a perfiles o personajes determinados, que le confieren ese halo de distinción y calidad; enclaves singulares dotados de cierta dosis de especificidad por sí mismos o a causa de sus protagonistas; espacios y nombres, en suma, que a fuerza de contemplarlos y escucharlos en el cotidiano devenir de los días vamos haciendo propios, integrados siempre en el entresijo de un paisaje urbano reconocido y reconocible.
Un ejemplo de esta clase de localizaciones sale a nuestro encuentro en la conocida Rambla santacrucera, donde a nadie escapa la presencia, hasta cierta punto altanera, de un llamativo monumento, de todos conocido desde antaño por “La Estatua”, erigido en memoria “al capitán de infantería D. Diego Fernández Ortega, por sus compañeros de armas” según se lee en la propia cartela pétrea.
Diego Fernández Ortega vio la luz en esta ciudad de Santa Cruz de Tenerife el día 17 de febrero de 1889, en el seno de la familia conformada por el médico 2º de Sanidad Militar D. Diego Fernández Rubias, y de Dª María Ortega Capdevila. Sus progenitores, como era norma general en gran parte de las familias militares de aquella época, tuvieron una vecindad efímera en esta urbe, dejando apenas rastro documental de su estancia.
La Rambla santacrucera tiene su origen en 1661, se abrió un camino, conocido como el Camino de Los Coches, que iba desde la calle de Santa Rita (hoy Viera y Clavijo) hasta la calle de Los Campos (hoy Doctor José Naveiras). En 1853 el camino fue prolongado hacia el norte y entre 1863 y 1873 lo haría hacia el sur alcanzado hasta el cruce de Cuatro Caminos que hoy conocemos como la plaza de la Paz.
Ha cambiado su nombre en varias ocasiones en función de los acontecimientos. Primero fue Paseo de Ortega para posteriormente llamarse Rambla 11 de febrero (fecha de proclamación de la I Republica), nominación que se mantuvo hasta el 5 de octubre de 1936 en que se rebautizo como Rambla del General Franco. Este nombre se mantuvo hasta 2008 pasando a denominarse Rambla de Santa Cruz.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL