lunes, 23 de octubre de 2017

DON ANTONIO SOSA HERNÁNDEZ, MUSICÓLOGO Y ORGANISTA.



Cuento aquí la historia, la semblanza de un hombre que, en cierto modo, se hizo así mismo. Hijo indigente, llegó a ser un virtuoso en la música, ocupó el cargo de organista oficial de Nuestra Señora de La Concepción, director del recordado coro polifónico “Capilla de Santa Cecilia”. Un músico Bohemio por excelencia que aprendió viajando. Una filosofía anclada en un profundo sentido musical de la vida, que vivió con gran coherencia desde su juventud. Un hombre profundamente enamorado de su música indudablemente cuando le llegaba de pronto, generalmente cuando estaba en una situación de sentimiento, sea ciertamente ante un utensilio musical, sea porque le alumbraba una sinfonía realmente bohemia, que alumbraba algún cambio importante en la vida del protagonista. Y para que se vea, como es natural, que existen casos similares cuando es la pobreza lo que acompaña a un preceptor.  Muchos pensamos “no pudo ser verdaderamente pleno y feliz sin alguien que le custodiase. El séquito es imprescindible para la felicidad”. Sin embargo, convertir la fidelidad en un requisito esencial para sentirse feliz se denomina dependencia. Y esto significa que el individuo no será capaz de asumir la responsabilidad de una vida emocional después de tantos años viviendo en la soledad. Me parece que Don Antonio vivió muchísimos años entristecido. Por eso nos pareció un Bohemio de la Música, claro está que mediante esta conducta solitaria nos eluden en definitiva que fue él ultimo abnegado musicalmente hablando en nuestra Ilustre Villa Orotavense. Evidentemente fue un domingo 16 de Diciembre de 1956, cuando la Villa le tributó un merecido homenaje al maestro Don Antonio Sosa Hernández. Los actos fueron organizados por la Banda de la Agrupación Musical Orotava, en colaboración con otras sociedades artísticas y de recreo y dirección del desaparecido Semanario “Canarias”, y patrocinado por Excmo. Ayuntamiento de La Orotava. Primeramente, al mediodía, la Banda de Música de la nombrada Agrupación, bajo la dirección del señor Correa Negrín, dio un concierto de obras selectas ante numeroso auditorio. Posteriormente en el desaparecido y de grato recuerdo Bar-Restaurante “La Academia”, hubo almuerzo, al que asistieron ciento setenta y tres comensales. De entre ellos los entonces; Alcalde de la Villa, Don José Estévez Méndez, Juez de Instrucción señor Sánchez Parodi, Párroco de nuestra Señora de la Concepción y de San Juan Bautista Don Juan Reyes Pérez y Don Domingo Hernández González; Don Rafael Hardisson Pizarroso, Presidente de la Orquesta Cámara de Canarias; Don Santiago Sabina Director de la nombrada Orquesta; Don Evaristo Iceta, Director de la Banda Municipal de la Capital y de la Coral Sacra de la Laguna; Don Francisco Reig, Director de la Banda de Música del Regimiento de Infantería; Don Rafael Marrero, Profesor del Conservatorio Provincial de Música; El Presidente del Orfeón La Paz de la Laguna Don Luís Ramón Falcón; señores directores de las Bandas de Música de Icod de Los Vinos, La Rambla, Garachico, y la Guancha; otras representaciones de varios pueblos entre ellos varios alcaldes; La soprano Doña Libertad Álvarez y esposo Señor Falcón; los escritores Álvaro Martín Díaz y Luís Diego Cucoy, y otras distinguidas personas que sería largo reseñar. Presidieron el acto, justamente con el Alcalde de la Villa y el presidente de la Banda de la Agrupación Musical Orotava Don Eulogio Borges Coello y otros, el maestro Señor Sosa Hernández. Pronunciaron elocuentes y emotivas palabras el nombrado señor Borges Coello, el Alcalde Señor Estévez Méndez, los escritores Álvaro Martín Díaz y Luís Diego Cuscoy, uno de los componentes de la Capilla Santa Cecilia, Don Domingo Luís y el Señor Hardisson Pizarroso. Se leyeron cartas y telegramas de adhesión, muchos de ellos de la Península. El maestro Sosa Hernández profundamente emocionado dio las más expresivas gracias por la ofrenda de aquel acto. Se obsequió a los asistentes con una edición especial del desaparecido semanario “Canarias” dedicada a la conmemoración del acto. Seguidamente, cantaron la Soprano Doña Libertad Álvarez acompañada al piano por el Maestro Iceta, y luego, con el acompañamiento del Señor Martín Díaz(Almadi), la excelente cantante tinerfeña interpretó dos composiciones del nombrado señor Martín Díaz, titulada; “Elegía a una flor” y “Canción de Sueño”. Recibieron numerosos, prolongados aplausos. La distinguida señorita de esta Villa, Manolita Zárate y Machado cantó, acompañada por la profesora de piano señorita Juana Zolia Díaz, obteniendo ambas muchos aplausos. También intervinieron el Señor Falcón, Don Domingo Quintero y otros, siendo muy aplaudidos todas estas brillantísima intervenciones. La reunión se consideró como la más espléndida, la de más profundo significado emocional y artístico, que se ha celebrado es esta población desde hace muchos años. De ello sinceramente todos los asistentes se congratularon a la reiteración de la felicitación y admiración del pueblo orotavense al maestro Sosa Hernández. He aquí las cuartillas que leyó el recordado Don Luís Diego Cuscoy, al maestro Sosa en este artístico homenaje: Amigos, yo no voy a comenzar con aquella frase tan sabida de que no es él más indicado para hablar en este momento, porque me creo, si no el más, si uno de los más indicados. Estoy, desde la lejana adolescencia, oyendo nombrar a este hombre, alrededor del cual hoy nos sentamos para que sepa que estamos cerca de él. La adolescencia es una maravillosa edad, y está hecha de cosas vagas e inconcretas, y cuando la contagian paisajes hermosos y hombres sensibles y buenos, cobra una fuerza con la que más tarde caminará más segura. Con la adolescencia de muchos ha tenido que ver este hombre. Yo sé que el caballero Don Antonio Sosa Hernández, sencillamente el amigo Sosa, profesionalmente el maestro Sosa, ha vivido una vida de grato y dulce valvén: de grato y dulce valvén espiritual. Pudo tomar de las adolescencias que tan cerca tuvo, la expansiva alegría que le es propia, y dio a esas adolescencias tan necesarias de ilusión en el destino, un contenido de belleza y también de ilusión. Yo no quisiera que esta fuese solamente una reflexión mía, sino que me gustaría ser él interprete de otras reflexiones iguales, porque así es como las palabras tienen sentido. Por eso quisiera que bajo ese aspecto de misión delicada y generosa viéramos a este hombre porque esas misiones no son fáciles, y cuando de veras son puras, dan, en vez de caudales, contentamiento y alegría, y para vivir hay que ser y sentirse alegre como aconsejaba San Pablo, que es una alegre manera de aconsejar la bondad. Estoy seguro que no desorbito las cosas y quisiera que todos las vieran como yo las veo. Puedo hablar de ello por varias razones: porque estuve cerca de aquella misión, sin darme cuenta entonces; porque aprendí mucho de este hombre, que tuvo la caballerosidad por divisa y la bondad y sencillez por norma, y porque mi adolescencia recibió el generoso y alegre impacto. Permite que por un momento hable de cosas personales, pero tomadas como apoyo y razón para lo que con ello quiero expresar. Entonces yo no sabía lo que la Orotava había sido como entidad histórica y humana, gracias a eso tuvo para mí el valor de principio. Uno es, sin saberlo, descubridor de mundos, aunque uno de esos mundos se oculte en un Valle que tiene su cosmogonía y su canción de paraíso. Yo descubría todo eso de un modo repentino, con asombro y sorpresa. Acaso en soledad, en triste soledad, porque los hados también disponen de la soledad del hombre. Estaban el mar y su sinfonía, el verdero y su gracia, las quebradas y barrancos y su orquestación de viento y rumor, el bosque y su misterio, la montaña y su poder en forma y elevación. Ese era el contorno, el vasto contorno, porque la ciudad, es decir la villa, desdoblaba mesuradamente su vivir ordenado y recóndito, atenta más a sus hondos latidos que a su desperezo vital, sujeta, esclava, sumisa, pendiente de aquel orden y de aquella mesura, tocada por un señorío antiguo y armónico. Este es también otro descubrimiento. Solo más tarde se vio la perfecta conjugación entre medula y envoltura, entre cuerpo y atmósfera, entre cuerpo y latido, pero hasta tanto eso se supo, se había hecho el descubrimiento de un hombre. De un hombre que era un producto de aquel aire y de aquella mesura, de aquel señorío antiguo y armonioso. Y distinguí tanto a este hombre, aunque él no lo supiera, sencillamente porque acababa de darle sentido a mi descubrimiento. Hoy puedo decir que Don Antonio Sosa Hernández es un puro producto orotavense, y por eso mismos estamos aquí, porque nos hemos dado cuenta a la hora en que estas cosas se hacen evidentes: cuando el tiempo dice su verdad. Nuestro amigo cumplía con la misión de ir jalonando la vida y andadura de la villa y de ir animando toda esta geografía con su presencia alegre y generosa. En un ámbito donde la naturaleza era ancha paradigma de equilibrio, en una villa donde el señorío era un modo de ser y la mesura una lección cotidiana, nada de extraño que se encontrase a un hombre que era artista y caballero y a culto lado podía uno vivir gratos instante y de paso descubrir y copiar   - si a ello estaba dispuesto -  ejemplo de caballerosidad. Yo no me propongo decir aquí lo que todo el mundo sabe, sino que trato de acercar este hombre a mi vida, porque mi vida fue igual entonces a la de muchos, y al descubrir lo que para mí significó lo hago con la buena intención de descubrir lo que fue para los demás. Él estaba en la fiesta y en el artístico recrear; en la paciente, fervorosa, incansable pedagogía de la música, y en esa opulenta solemnidad de las fiestas, cuando todo el mundo se siente alegre y feliz. Sigue estándolo, porque estas misiones del espíritu solo tienen acabamiento con la muerte. Hermoso este vivir, pero más hermoso todavía si uno vuelve a recordar a todas aquellas adolescencias que atrajo al artístico quehacer y el modo como pasó, año tras año por sobre esta apasionante geografía. No llevaba a todos enredados, gustosamente complicados en su misión. De aquella manera tan singular fueron aprendidos los pueblos del Valle, y los retablos barrocos, y los mármoles, y la imaginaría dorada y estofada, y los artesonados mudéjares, y toda la noble arquitectura religiosa, porque nos llevaba a cantar a las iglesias. Y entre los adolescentes, los mayores, los hombres ya maduros, que hacían que uno tomase más en serio las cosas: porque algo tenía que haber en aquella misión llevada por un hombre de tal calidad y seguido por otros hombres, también alegres, mesurados y caballerosos. Pertenecer a la Capilla creo yo que era algo que nos enorgullecía un poco a todos. Cuando el Maestro Sosa estaba frente al órgano  - digo estas cosas a través de mí, y por eso esa inevitable referencia al pasado -  sus dedos le sacaban al plural teclado un trémolo y una confidencia que tenía que ver más con el corazón que con las manos. Acaso ahora lo haga  - yo hace mucho tiempo que no lo oigo -, porque el tiempo suaviza todavía más los ecos íntimos. Después habría que recordar viejos, lejanos pasos de adolescente por las silenciosas calles de la villa. Todavía debe acontecer igual. Entonces se encontraba junto al muro o bajo la ménsula del balcón, el aire y la luz de la tarde con las enredaderas en flor. Las fachadas tenían los cristales cerrados. En la calle sólo unos pasos y el hondo bullir del agua por los canales ocultos. En ese instante sonaba un piano, aterciopelado, como muy distante. Ya se sabe que mensaje melancólico y nostálgico traen las notas de un piano. Ocurre siempre así. Manos adolescentes, manos de finas doncellas en el teclado. Se estudiaba la lección mientras la calle se ponía pálida de atardecer. Y honrado al hombre y a su símbolo estamos aquí, no para decírnoslo en amigable charla, sino para decírselo a Don Antonio Sosa Hernández, al amigo Sosa, al Maestro Sosa, que convirtió en vida el consejo de San Pablo: siempre alegre siempre contento.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

CRISTINA DELGADO JIMÉNEZ UNA OROTAVENSE QUE REPRESENTÓ A EUROPA EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE HAMAMATSU.



Texto publicado en el rotativo EL DÏA, sábado 23 de julio del 2005: La saxofonista orotavense Cristina Delgado resultó elegida entre más de 6.000 candidatos, uniéndose al elenco final de siete músicos que ofrecerán otros tantos conciertos en este encuentro instrumental, cuya celebración en la ciudad japonesa tendrá lugar a partir del próximo jueves y hasta el 3 de agosto. La saxofonista orotavense Cristina Delgado ostentará la primera representación europea en la edición de este año del Festival Internacional de Hamamatsu (Japón), encuentro que "si bien no se plantea como una competición ni me obligará a medirme con nadie", manifestó ayer, sí le ha costado a la intérprete afrontar un duro proceso de selección, entre más de 6.000 aspirantes, hasta conformar el elenco de siete artistas, que actuarán entre el próximo jueves, día 28, y el 3 de agosto. La saxofonista manifestó que se enteró en abril de la convocatoria por medio de uno de sus maestros, y que al término del festival sí se entregará un premio de honor a los mejores conciertos, razón que estimulará a Delgado para "hacerlo lo mejor que sepa", aseguró, aunque "representar a Canarias será sin duda lo más importante para mí". Para lograr hitos como el que ahora toca Cristina Delgado, asegura que "lo único que hay que hacer es trabajar, y no hay más secretos". En su opinión, "cada vez tenemos en nuestro territorio más y mejores profesores. Y cuando la instrucción se acaba procede tomar otras vías de estudio o desplazamiento que -aseguró- pongan al músico en relación con el mundo entero". "En mi caso -recuerda la saxofonista con humor- me gustaba demasiado; mis inicios fueron de la mano de Daniel Deffayet, en un curso de verano que me recomendó otro profesor", durante la infancia de la artista. Preguntada por la lejanía entre oriente y occidente en el aspecto cultural, Cristina Delgado sostiene que esa distancia existe, por cuanto "España no es de lo más desarrollado que hay en cuanto a cultura musical", por ejemplo, "porque tampoco se nos inculca con la educación". En este sentido, lamentó, "nos quedamos muy atrás" respecto al país del Sol Naciente, "en donde cada día luchan por la cultura". "Japón vive en torno a la cultura y esa es la diferencia respecto a nosotros, que la vemos como algo más, como vemos por ejemplo el deporte", aseguró. En opinión de Cristina Delgado, "cada país muestra un sentir propio hacia la música", aunque confiesa su predilección especial por Francia, "ya que me siento medio francesa" debido, entre otras cosas, a que una parte de su formación se desarrolló en el país galo, explica. La saxofonista, que ha ofrecido conciertos a dúo con artistas japoneses, reconoce y apoya la música de fusión, que entiende "necesaria", ya que "ayuda a desarrollar a los propios músicos, al tiempo que a complacer al público, que es quien pide y goza con estos estilos", indicó. En este sentido, la fusión de Delgado no se ha limitado a los ritmos orientales, sino que también ha cultivado la música iberoamericana, por ejemplo con el trío Pigmalión (bandoneón, saxo y piano), con quien ha interpretado temas de Astor Piazzola. Para después del verano, precisamente -adelantó Delgado-, "tengo prevista la grabación de un nuevo disco de música iberoamericana para saxo y orquesta", que se unirá al doble disco compacto editado a partir de un concierto en directo ofrecido en Saporo (Okaido), y el registro elaborado con la música de su mentor Pedro Iturralde. 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

DON ANTONIO LUGO Y MASSIEU.



Nació en Santa Cruz de La Palma, el 21 de noviembre de 1880, bautizado en la parroquia del Salvador, el 24 del inmediato mes de diciembre. Jefe, en nuestra Islas de las Históricas Casas de Benítez de Lugo Viña, Massieu, y Tello de Eslava, Señor, en lo antiguo, de la Villa de Villanueva de Valbuena, en Sevilla. Único hijo varón de don Antonio Lugo y García, abogado de la Orotava, director de la Económica de Santa Cruz de La Palma y Alcalde de esa ciudad con la Restauración, mayorazgo de su Casa, de doña Ana Massieu y de las Casas, de quienes además de don Antonio, procedieron: doña Ana, esposa de don Pedro de Ponte y Llarena, Jefe de la Casa de Ponte, en Canarias; doña Magdalena, mujer de don Miguel Fernández de la Cruz, Licenciado en Medicina; y doña Josefa de Lugo y Massieu, que casó con do Juan Cúllen y Machado, Licenciado en Derecho y Alcalde de La Orotava. Transcurrió en la isla de la Palma la infancia y primera juventud, en temporadas repartidas entre la residencia  de Santa Cruz y la finca de Oropesa, antiguo mayorazgo familiar, en Barlovento. En la ciudad palmera, realizó sus estudios elementales, primero en la mansión familiar, para más tarde continuar los secundarios, en el instituto de Segunda Enseñanza, y tras superar las pruebas de Revalidad, obtener en la Universidad de La Laguna, el título de bachiller. A principio del siglo XX, la familia trasladó su residencia principal a La Orotava, Tenerife, solar de la Casa de Lugo, en Canarias, donde poseían sus padres, numerosos bienes raíces, y la espléndida mansión, ocupada con colecciones de pintura, objetos preciosos, gabinete de Historia Natural, Monetario, y una muy buena biblioteca, que la familia había reunido en el transcurso de generaciones; entre estas cosas desarrolló don Antonio, su afición al Arte y a la belleza, al tiempo que su amor por la lectura. Acrecentó notablemente la biblioteca heredada de sus mayores, de forma, que llegó a poseer una de las mejores, y más completas colecciones de libros, publicaciones y manuscritos de Canarias, fondo que enriquecen hoy, la magnífica biblioteca municipal de La Orotava.  En 1897, sus padres se establecieron en La Villa de La Orotava, terminado el Bachillerato en el Colegio de Taoro, en los bajo del Ayuntamiento, fundado por el párroco de San Juan Bautista de Farrobo. Desde joven alterna su residencia en la Villa con frecuentes viajes a su finca palmera de Oropesa. Inició estudios de Farmacia, en la Universidad de Sevilla, que abandonó, por la imprevista muerte de su padre, que obligó su regreso, reclamado por las obligaciones, que el patrimonio familiar requería. Destacado ciudadano de vasta cultura, ameno conversador, escritor de relieve, periodista, investigador riguroso e historiador fiel y veraz. Caligrafío con letra pulcra y fina millares de cuartillas, en las que glosó las mejores “Efemérides de La Palma y Tenerife”, la mayor parte de ellas inéditas, e interesantes biografías de orotavenses y palmeros ilustres, entre ellas las del padre José de Arce y Rojas, apóstol de Paraguay: del Doctor Miguel Pérez Camacho; de don Sebastián AROZARENA, inolvidable maestro. Suyas son también: Antología de poetas canarios, desde la conquista a la edad presente, Recopilaciones de trabajos relativos al Teide, y Selección de artículos periodísticos dedicados al Valle de La Orotava, a Tenerife y a La Palma, también, escribió una Nomina de los más notables artistas de Canarias. Su discurso en defensa del templo de antiguo convento de San Agustín, en La Orotava, en el primer cuarto del siglo XX, contribuyó decisivamente a su salvación, y creó opinión, para la conservación de nuestro patrimonio histórico. Bibliófilo, fundó y dirigió la revista “El Campo”, dedicada a la agricultura y sobre todo a la defensa del arbolado. Apóstol del Árbol, así se la conoció en las Islas. Dicha publicación se repartía gratuitamente en la imprenta Orotava, de su propiedad, regentada por don Lorenzo Hernández Castro. Dejó clara constancia de su amor al agro tanto en sus heredades de Barlovento, como en su finca La Marzagana de la Perdoma. Hasta los últimos momentos no cesó de narrar, en su cuidada prosa, siempre a pluma, con clara y garbosa caligrafía,  el ilustre escritor y convecino de la Orotava don Juan del Castillo y León conserva varias cartas suyas. Socio número uno, de La Cosmológica, principal centro cultural de la Isla de La Palma; fue fundador de la Asociación de la Prensa de Tenerife, colaborador asiduo, en muchos periódicos, filántropo y sobre todo hombre de Fe, devoto de la Santísima Virgen de las Nieves patrona de su isla bonita. Conversador ameno, afable, llano y versátil, contaba antiguas y nuevas anécdotas, con ingenio y gracias, describía costumbres y cuentos, dejando en el ánimo de sus oyentes, un sabor de confidencia, difícil de olvidar. Menudo, en lo físico, activo, ágil, alegre y curioso, bohemio y, aunque algo anárquico, cartesiano, así lo describe el desaparecido periodista tinerfeño don Domingo de Laguna.  Casó el 29 de noviembre de 1906, en La Orotava, iglesia de la Concepción, con doña María del Carmen Benítez de Lugo y Velásquez, hija única de don Cesar Benítez de Lugo y Benítez de Lugo y, de doña María de los Dolores Velásquez y Betancourt, excelente pianista, concertista en numerosos acontecimientos benéficos y sociales; esposa y madre ejemplar. De ellos, fue unigénita: Doña María de la Nieves de Lugo y Benítez de Lugo, excelente artista, pintora y destacada fotógrafa, pionera de este arte, en Canarias; mujer de don Máximo Martín y Martín, medico de prestigio, y de esclarecida memoria. Doña Nieves, que premurió a sus padres, dejó de su matrimonio, los hijos siguientes: don Máximo, medico, esposo de doña Candelaria Pérez de Ascanio y Gutiérrez de Salamanca; doñas María de las Nieves, esposa de don Tomas de Zarate y Gómez Landero, Licenciado en Farmacia; doña María del Carmen, economista: doña María Candelaria, mujer de don Juan Hodgson y Lecuona, medico; y don Miguel Ángel Martín y Lugo, licenciado en políticas, esposo de doña Milagro Gutiérrez y Quijada. Durante muchísimos años fue concejal Inspector de la Banda Municipal de La Orotava, gracias a sus desvelos recomendó al Compositor vallisoletano don Tomás Calamita y Manteca, para que ocupara la plaza de director titular de la banda municipal de La Orotava, realizando con la misma dos inolvidable gira en los años veinte del siglo XX, a la Gomera y a la Isla bonita de La Palma, cosechando innumerables éxitos. Murió en La Orotava el 5 de octubre de 1965. Su valiosa biblioteca y hemeroteca ha sido adquirida por el Ayuntamiento de la Orotava, que la conserva en la Biblioteca Municipal.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

CUATRO VIRTUOSOS CLARINETISTAS OROTAVENSES EN LA ÉLITE DE LA MÚSICA EUROPEA.



FRANCISCO LORENZO HERNÁNDEZ VIERA. Obtiene el Premio Fin de Grado Elemental y Medio en la especialidad de clarinete, a las órdenes de su profesor Antonio Sosa Monsalve. Perteneció al Grupo Juvenil de Viento del Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife. Ha realizado exámenes de Clarinete y Teoría de la Música en "The Associeated Board of the Royal Schools of Music". Una vez terminada la carrera de clarinete se traslada a Valencia para recibir clases del profesor José Vicente Herrera, clarinete solista de la Orquesta Municipal de Valencia, actuando varias veces en dicha orquesta. Ha realizado cursos de perfeccionamiento en la Hoschschule de Música de Graz (Austria) con el profesor G. Schonfeldinger. Y ha asistido a cursos de perfeccionamiento con diversos profesores: Joaquín Peñarrocha (solista de la Orquesta Nacional de España), Walter Boeykens (concertista y profesor de clarinete en Rotterdam), Alfred Prinz (profesor y solista de la Filarmónica de Viena) y Allois Barndhofer (solista de la Filarmónica de Berlín).
MAXIMILIANO MARTÍN LECHADO. Obtiene el premio fin de grado elemental, medio y superior en Clarinete, estudió piano en la Royal School of Music, clarinete con D. Antonio Sosa Monsalve y Michael Kirby, ha estudiado solfeo, transporte, coral, suele formar Grupos y dúos de Músicas de Cámara, ha hecho cursillo de clarinete con  el  Profesor José Vicente Herrera solista de la orquesta municipal de Valencia, pertenece al grupo de clarinetes y coro juvenil del Conservatorio Superior de Música de Tenerife, ha obtenido 3º premio "Músicanaria 92" de instrumentos de madera en categoría infantil. Martín Lechado, nace en La Orotava, 1976. Ha ofrecido recitales acompañados al teclado por Nigel Clayton, uno de los pianistas más solicitados en el ámbito de la música de cámara inglesa. Ha dado recitales en Torreillles, localidad francesa hermandad con el municipio gerundense, inscribiendo su actuación en el ciclo de jóvenes interpretes del certamen internacional. Fue alumno predilecto de Joan Enric Lluna, ha trabajado, además de ser miembro integrante de la JONDE, como miembro reserva de la Joven Orquesta Europea (EUYO), la Joven Orquesta Gustav Mahler (GMSO) y la Joven Orquesta del Pacifico (PMF). Duro peregrinaje para este valor de la cantera villera, quien se declara firme partidario de ir en busca de las oportunidades y no esperar a que le lleven a casa. En 1998, logró el primer premio de clarinete en el Royal College of Music de Londres donde cursó sus estudios de música. Fue revelación de la Orquesta sinfónica de Tenerife, donde actuó bajo la dirección de Pedro Halffter, en la interpretación del Concierto para clarinete de Bernard Crusell.
El matutino EL Día, publicaba el día 2 de enero de 2003. Debutar en la Sala Wigmore Hall de Londres es la aspiración de todo joven intérprete. Este sueño lo han materializado hace escasas fechas dos músicos tinerfeños, el clarinetista Maximiliano Martín y el pianista Inocencio Javier Negrín, que arrancaron la ovación del publico en el que podría denominarse uno de los santuarios europeos de la música de cámara. De vacaciones en Tenerife, la satisfacción podía leerse en sus rostros. No solo la presentación había sido un espaldarazo para sus respectivas carreras, sino que había constituido un éxito común, producto de su buen entendimiento musical y de la amistas que existe entre ambos. Esa complicidad fue detectada de inmediato por el público, integrado por melómanos, críticos, profesores y personalidades vinculadas al mundo musical británico. Horas antes del concierto, las perspectivas ya eran excelentes. La prensa londinense se hacia eco de la audición y, en concreto, el rotativo “Metro” dedicaba una previa a la actuación del dúo Tinerfeño. Nace una alianza, Martín y Negrín empiezan a recoger los frutos de varios años de trabajo. El primero ha conseguido una plaza acariciada por músicos de toda Europa, lo que ya le ha permitido tocar bajo la batuta de maestro como Charles Mackerras y Giovanni Antonini. El segundo tiene la condición de Júnior Feloow, distinción honorífica que otorga el Royal College of Music y que conlleva, además de impartir clases y dar conciertos, la misión de difundir el “ethos” de la institución fuera de sus aulas. El premio al mejor solista obtenido en el ciclo de Juventudes Musicales de Albacete le permitirá además realizar a lo largo de este año una gira de conciertos por toda España. La carrera del dúo tampoco ha estado exenta de reconocimientos, ya que para llegar al  Wigmore Hall tuvo que lograr el placet de la Fundación Tillett Trust, cuyo fin es la promoción de jóvenes músicos tanto ingleses como extranjeros. La audición ofrecida a sus miembros no dejó lugar a dudas. Ambos ven en el resultado actual “la suma de trabajo más talento más constancia más dedicación”. Subrayan que, además, se necesita “mucho coraje para sobrevivir en el difícil y competitivo mundo musical de Londres”, donde compositores e intérpretes de todas las nacionalidades luchan por abrirse paso. Pero en el buen hacer de este matrimonio musical también influyen el común origen geográfico y docente. “Ambos llegan de la misma tierra y tienen el mismo “background”. Son amigos, no pierden el tiempo en rivalidades estériles y van directos al grano de la música que interpretan. Antes de llegar al Wigmore Hall ya habían tocados juntos en distintos foros de Londres  como Croydon y St. Martín in the Fields. Estos músicos se hicieron en Tenerife, de esta isla se fueron con 18 años, pero su formación primaria está en la Tenerife, reconocen con gratitud.
Maximiliano Martín forma parte forma parte de una orquesta sinfónica de Escocia, Scottish Chamber, la cual en enero del 2003, le ha encomendado la parte solista del Concierto para Clarinete, de Mozart, que interpretó bajo la batuta de Giovanni Antonini, incluso participó como solista en la Filarmónica de Macedonia. Fundador de la orquesta de Cámara Ensemble Orotava.
JUAN FÉLIX ÁLVAREZ GONZÁLEZ DE CHAVES. Nace en la Orotava el 16 de Diciembre de 1978. A los siete años comienza sus estudios en la antigua academia de música de la Agrupación Musical de La Orotava con el profesor D. Francisco Hernández Viera, posteriormente continua sus estudios de clarinete en el Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife, primero con D. Antonio Sosa Monsalve y después con D. Michael Kirby, con el que finalizó brillantemente su carrera de clarinete en el curso 1996 - 1997, con las máximas calificaciones. Desde septiembre de 1997 estudia en la “Guildhall School of Music & Drama” de Londres con los profesores: Thea King (prestigiosa solista internacional) y Julián Farrell (solista de la St. Martín in the Fields); Y de clarinete bajo, con la profesora: Ruth Mcdowall.  Al mismo tiempo recibe regularmente clases con Anthony Pay y Joan Enric Lluna. A su vez ha recibido clases magistrales con clarinetistas como José Luis Estellés, José Vicente Herrera o Jack Brymer y de clarinete bajo con Michael Harris o Henry Bok. Obtuvo Premio de Honor Fin de Grado y Premio Musicanarias en la especialidad de instrumentos Viento - Madera, en 1992. Y en 1997 un segundo premio en el V Concurso de Interpretación Musical Círculo de Amistad XII de Enero. En 1995 con solo 16 años de edad, gana por oposición, una plaza como miembro integrante de la JOVEN ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA (JONDE). A principios de 1996 fue seleccionado para tocar en la Orquesta Clásica de la Ciudad de la Laguna.  En 1997 forma parte de la recién formada “Escuela de la Orquesta Sinfónica de Tenerife “y es miembro reserva de la Gustav Mahler Junged Orchester.  Durante el curso 1996 - 1997 fue profesor de clarinete en el  Conservatorio Municipal de Grado Elemental de la Villa de La Orotava.
En su andadura con la Joven Orquesta Nacional (JONDE) ha trabajado con directores de la talla de: Edmon Colomer, Gianandrea Noseda, Luhtz Köhler o Carlos María Giulini, entre otros. En ella ha actuado  tanto como primer clarinete como de clarinete bajo y  participó en la grabación de tres compactos con música de Roberto Gerhard (La Peste), música de compositores sudamericanos y un concierto en directo con Carlo Maria Giulini. También en la Orquesta de la Guildhall School of Music & Drama ha participado en numerosos  conciertos de gran envergadura  tanto internos como fuera de ella en Barbican o en el Wigmore Hall.  En 1994, interpretó junto a la Orquesta del Curso de Verano de la Palma el “Concertino” de Weber. Suele compaginar recitales de clarinete y piano tanto en Tenerife como en Londres. Ha colaborado en numerosas ocasiones en el estreno de obras de música de cámara tanto en la JONDE como en la Guildhall School of Music & Drama  en auditorios tan importantes como el Príncipe Felipe (Oviedo), el Auditorio Nacional de España (Madrid) o en el Wigmore Hall (Londres).
Actualmente es profesor de clarinete del Conservatorio Superior de Música de Canarias, componente y fundador de la orquesta de cámara Ensemble Orotava.
Marcos Pérez Miranda. Nace en La Orotava en 1981. A la edad de ocho años comienza sus estudios musicales en la Agrupación Musical Orotava, en la que fueron sus profesores Francisco XX y Juan Antonio XX, siendo componente de esta Agrupación durante ocho años, bajo la batuta de su director Ángel Hernández y Hernández.
Finaliza a los dieciocho la carrera de Clarinete en el Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife. En el Conservatorio sus profesores fueron Antonio Sosa y Vicente Ferrer. Obtuvo sobresaliente en cada uno de los cursos de Clarinete. Becado por el Royal College of Music de Londres, realiza en él sus estudios de BMUS, que finaliza en 2004, siendo sus profesores Richard Hosford, Michael Harris y Michael Collins. También recibe clases del profesor Anthony Pay. Ha realizado múltiples cursos de perfeccionamiento con profesores como Vicente Ferrer, Michael Kirby, Pier Luigi Bernard, Michael Carulli, José Luis Estellés, Eric Hoeprich, Joan Enric Lluna, Mark Withers, Tomás Friedli y Walter Seyfarth. Ha logrado diferentes premios y menciones de honor, tanto en la especialidad de clarinete como en la de música de cámara, de entre los que destacan el Segundo Premio en el Concurso del Círculo de Amistad Doce de Enero de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife (1999) y el Primer Premio en el Concurso Permanente de Jóvenes Intérpretes de Juventudes Musicales de España (2001). Fue becario de la Academia de la Orquesta Sinfónica de Tenerife durante tres años, participando en diferentes conciertos con la misma. Ha actuado como solista en varias ocasiones y ha sido componente de agrupaciones musicales como, además de la ya mencionada Agrupación Musical Orotava, la Banda del Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife, su Coro de Clarinetes, la Orquesta Juvenil del Conservatorio, la Orquesta de la Ópera del Royal College, y de diversas formaciones camelísticas, destacando la actuación en Saint Martin in The Fields en mayo de 2002. En el 14º Ciclo de Jóvenes Intérpretes (Junio de 2001) participa como solista con la Orquesta Sinfónica de Tenerife y en Abril de 2002 realiza una gira de conciertos en Andalucía promovida por Juventudes Musicales de España. Seleccionado por la JOGM (Joven Orquesta Gustav Mahler), participa con la misma en múltiples giras y grabaciones, de entre las que destacan: la gira que realiza por Japón la JOGM en 2003 bajo la batuta de Pierre Boulez, grabando el concierto celebrado en la Suntory Hall de Tokio con el sello Preiser Records del Generali Group; la gira de 2003 por el centro de Europa, durante la cual la JOGM graba en el Musikverein de Viena la Quinta Sinfonía de Mahler dirigida por Ingo Metzmacher; el concierto que en 2003 la JOGM graba en Bealieu (Lausanne), ante el Comité Olímpico Internacional, interpretando la Sexta Sinfonía de Mahler dirigida por Christoph Mueller; la gira de 2004 por el centro de Europa bajo la batuta de Claudio Abbado, con el que participó en la grabación de la Novena Sinfonía de Mahler, interpretada en el Auditorium Parco della Musica, Sala Santa Cecilia de Roma; y la gira centroeuropea, también en 2004, guiada por Iván Fischer, con el que actuaron en el Concertgebouw de Amsterdam. Los ensayos de la JOGM del 2004 fueron dirigidos por los solistas de la Filarmónica de Berlín y de la Sinfónica de Viena.
En octubre de 2003 actúa como solista con la Orquesta de Radio Televisión Española en el Concierto de Galardonados organizado por Juventudes Musicales de España, retransmitido por RTVE y Canal Clásico. En noviembre de ese mismo año, invitado por Juventudes Musicales Internacionales, interviene en un recital en Oslo. Actualmente continúa sus estudios en la Musik Academie de Basel (Suiza) con el profesor Francois Benda, cursando un Master de Perfeccionamiento. Por ultimo es componente fundador de la orquesta de cámara de su pueblo La Orotava Ensemble.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL